Esta formación rocosa, símbolo ancestral de gran valor cultural, está grabada con antiguos petroglifos, realizados por manos Mokaná. Los antiguos símbolos tallados relatan un legado de creencias y rituales que reflejan la conexión profunda con la naturaleza y el espíritu de los pueblos indígenas de la región. Este imponente monolito en medio de la naturaleza, invita a los visitantes a reconectar con las raíces de la tierra, y sumergirse en la esencia espiritual del Atlántico.